El otro día leyendo en una entrevista realizada a Isabel Blanco, una actriz de mi tierra, le preguntaron sobre cual era el refrán o dicho que más le había llamado la atención, esta contestó, recordando a su abuela y rememorando su infancia, un dicho que decía que “en esta vida un diez por ciento son hechos y un noventa por ciento como te los tomes” (“Nesta vida, un dez por cento son os feitos e un noventa por cento como os tomes”, en gallego)

Sinceramente me parecio una muy buena frase, un refrán muy acorde con la vida que nuestra sociedad vende y que compramos, ... Dejando mi "precioso culo" aun lado deberia preguntarme por que pasa lo que pasa, y por que hago lo que hago,... deberia tener respuestas sobre como me posiciono yo ante los que saltan las vallas en Ceuta y Melilla, o los que buscan a sus padres e hijos en Pakistán, o los que no tienen agua para beber en Guatemala, o la gente sin casa que deambula por el sur de los Estados Unidos,... pero también por lo que le ocurre a la chica/o que veo todos los días al salir del portal de mi casa, a la que pide a la puerta del super, al familiar con el que callas mas que hablas, a la dignidad personal que vendes por cuatro duros,.... es cuestion de descompensados porcentajes, sin duda.


Sin duda, es cuestion de ciertos valores


One Comment

  1. También la leí yo. Y ya tiene mérito la coincidencia porque creo que el periodico de ese día es el único en el que he posado mis ojos en mucho tiempo. Casualidades.
    Supongo que en este mundo pasa lo que pasa porque vamos sobrados de miedos, de ignorancias, de orgullos mal entendidos, de rencores y de cobardías. No sé quien decía que para cambiar el mundo habría que comenzar cambiándose uno mismo. No sé si es posible. En todo caso parece más razonable comenzar por lo más pequeño, uno, para luego seguir contando hacia arriba.
    No deja de ser contabilidad, de porcentajes. Los números son fríos, sumán mucho pero no producen nada si del valor que hablamos tiene que ver con lo que uno suma con sentimientos. Tal vez por eso, son números los que dan instrucciones a esta fría máquina con la que estoy escribiendo (esto es un hecho).
    Y sin embargo estoy seguro de que te llega el calor de mis dedos (esto es como te lo tomes).
    No sé si es fácil conseguirlo. Pero al menos hay que intentarlo.
    Nos lo debemos.

    Hacía un tiempecillo que subía a pie. Hoy me apetecía coger tu ascensor.

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