En estos últimos días una plaga nos rodea, mientras se lleva el color verde de nuestros montes dejando en su lugar montones de cenizas, cenizas negras como evidencia clara de una inoperancia política, de unos míseros intereses económicos, como muestra de una falta de interés por lo que nos es propio y nos identifica. 

El fuego que quema nuestros montes no es mas que la consecuencia de la falta de previsión, de la inoperancia de este y del anterior gobierno, de la obtencion de un mayor resultado económico obtenido por la destrucción que por alcanzar que nuestra naturaleza llegue a generaciones futuras tal como siempre han sido. Creo que esta el mente de todos los gallegos que el fuego lo producen unos criminales a los que la ley, e incluso a veces la propia sociedad, no considera como tales y que no son mas que el ultimo eslabón de una maquinaria cuyos fines siempre se miden en resultados económicos a corto y medio plazo. 

Me pregunto si no es “relativamente sencillo” seguir la senda de un dinero manchado de un color negro y que huele, por lo menos, a bosques y montes quemados. Si no es cuestion de querer o no querer acabar con esta lacra que todos los veranos aborda nuestros montes. Quizas la cuestion sea esa aptitud la que impide que podamos olvidarnos durante al menos un solo verano de que el fuego no hace juego con la playa, el sol, la buena comida, los magnificos paisajes, la gente de los pueblos y los pueblos, los paseos y las siestas, las partidas en el bar y las charlas en las plazas,.... 

Vagamente, por lo poco que supone, exigo no tener que mirar y ver solo un vergonzoso color negro y unas llamas que se comen nuestro entorno, ..., exigo que pueda vivir en una Galicia que no se la desnude de esta manera tan vergonzosa. De manera silenciosamente vergonzosa.





Cuando, ya hace años, en clases de filosófica estudie la ética creo recordar que este era, dentro del global de la Filosofía, el camino que cada uno tenia para saber lo que considerábamos como bueno, lo que era bueno y correcto partiendo de un punto de vista basado en la libertad y en la racionalidad. Sin embargo, a veces, lo que me gustaría saber mejor es como casar conceptos como la ética y la amistad, la ética y el cariño, la ética y la obligación, la obligación y la amistad,……


"Etica y Moral"  (Marco Aresta)



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Oye tío, el otro día me engañaste?
Yo, pero de que me hablas
Si, del otro dia, cuando nos vimos, cuando te pregunté por eso que tu y yo sabemos, ...me dijiste una cosa que me resulto extraña, pero que siendo como somos amigos, no dudé de su veracidad. Pero resulta que hablando, mientras tomaba café, con fulanito de tal me dijo que eso era imposible, que me estabas engañando,....
Pero tío, como te voy a engañar yo a ti si nos conocemos desde pequeños, si somos amigos....
Eso fue lo que le dije yo, pero el me apostó lo que fuera a que me engañabas
Mira dile a tu amigo,....
No, si ya no le hice caso, y si tu me aseguras que es asi es que es asi
Joder tío, la gente no se meterá en sus asuntos y dejará de liarla
Si
Bueno quieres otra caña
Venga
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Nunca presumí de tener buena memoria, la verdad es que mi memoria es realmente mala. Si a esa deficiencia se junta las "virtudes" del despite y la poca paciencia, pues el resultado es lo más apropiada para lograr abonar una campo donde sea dificil que broten momentos, vivencias, sensaciones,... de tiempos pasados. De todas maneras resulta curioso, como se muestra en algún anuncio televisivo, la presencia de algunos botones o interruptores que poseemos y que hacen que se nos enciendan luces que permiten enfocar retales perdidos de otros días, de días pasados, de días donde eramos lo que ahora no somos, ... más jovenes. 

Este rollo viene a que hace unos dias, cuando fui a beber un poco de agua, en la nevera lo unico frío que había era una pequeña botella de gaseosa. Pues nada, me decidi por la fria y burbujeante bebida, y al poco me volví a los diez años cuando a escondidas, en casa de mis padres, saboreaba la sabrosa "Pitusa" que acababa haciendome llorar, ...de placer. Esas burbujas me llevaron a otro sitio, a otra cocina, a otra nevera, ...pero tambien a otras sensaciones y otras querencias. 

Lo que rememoré gracias a ese trago de gaseosa, tambien me ocurre con otras cosas, con otras sensaciones: la rodaja de un pan que ya hace años se untada de nocilla y que merendaba sentado junto a una mesa de formica verde mientras mi madre fregaba los platos, la visita a la iglesia donde aun oigo, las pocas veces que voy, la voz de mi abuelo Manuel invitandome a cantar -"... canta, canta tí tamen..."-, el olor de la hierba de los caminos, caminos por donde corriamos hermanos y primos, el olor de un champu que me acompañó al norte de Portugal cuando acabada la carrera nos fuimos unos cuantos amigos, los huevos y las patatas fritas freidos en la cocina de leña, el humedo y frio que sufrian mis pies por los reconditos campos de la tercera y segunda regional, las meriendas de los domingos por las tardes en los hostales que habia al borde de aquellas antiguas carreteras nacionales, las carreras a la salida de misa, con un par de duros en las manos, para llegar cuanto antes a una tienda que igualmente te vendía unos caramelos y unos "palotes" que te servía una copa de brandy o que te vendía una paquete de arroz,...

Y eso que mi memoria es un desastre.


Esta reciente el final de un año y el comienzo de otro. Es momento en las empresas de realizar el tradicional inventario. Aprovechando esta fiebre contadora o contabilizadora de lo que existe en cada uno de los correspondientes almacenes, de lo que había, de lo que se compró y no se vendió, de lo que quedó, del valor de todo,... me he parado a pensar si no seria conveniente que hiciese mi propio recuento. No debería, quizás, “cerrar” un par de días el chiringuito y analizar mi stock?. Podría llegar, perdón, tendría que llegar a ciertas conclusiones a fin de realizar un cierre contable como el dios PGC así lo manda. Sin duda tendría que listar los artículos de mi almacén y comprobar si concuerda con la realidad: si tengo lo que en los papeles indica que tengo, si ha sufrido una considerable depreciación, por lo que debería dotar un fondo o una provisión para cubrir esa perdida de valores, ejem, quiero decir valor, de porque llegaron a mi almacén algunas cosas sin haber analizado previamente su posible venta, o su falta de salida, porque tengo tanto de unas cosas y falta de tantas otras, cual es el mínimo recomendable para no correr el riesgo de una ruptura de stock, como valoro mis existencias, por el valor puro y duro de adquisición, por un valor añadido,.... Lo que estoy seguro es que al final entre lo que tenía, lo que adquirí, lo que vendí y lo que tengo sabré lo que podré ofrecer mañana y como deberé gestionar mi almacén





La otra noche no funcionaba el ascensor de mi edificio. Me decidí, no me quedaban más narices, a subir por la escalera. Llevaba algunas bolsas, no demasiadas, pero si las suficientes para comprender lo de la fuerza de la gravedad y lo del paso del tiempo. Según ascendía me llegaban los sonidos que procedían de las viviendas de mis vecinos. No entendía nada de lo que transcendía, ni tampoco era mi animo no respetar el íntimo fondo de aquellas casas. Lo que si me resultó curioso fué que aunque todas las puertas fuesen prácticamente iguales, unas mejor barnizadas que otras, unas más decoradas que otras, unas con luces y otras sin ellas, unas con muchas cerraduras y otras incluso entreabiertas, todas guardaban en su interior risas, lloros, brindis, grandes cenas, silencios y gritos, ausencias y regresos, abrazos y miradas,...
Es curioso, puesto que estando yo harto de verlas, sin embargo fué durante mi ascenso en un día de navidad cuando uno percibe cosas que aunque siempre estuvieron ahí, raramente me había detenido a observar. O si
Bueno, quizas la puerta de mi casa es demasiado para lo que tengo en casa.

PD: Buenos tiempos y buenos sentimientos a todos


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